martes, 4 de julio de 2017

Reseña | Centinela de Jennifer L. Armentrout



Centinela | Jennifer L. Armentrout | Kiwi Ediciones | Covenant #5 | 9788416384334
¡Gracias Origen por el ejemplar!


Sinopsis: Precioso día para una guerra.
A medida que el mundo de los morales se desliza en el más absoluto caos cortesía de los dioses, Alexandria Andros debe recuperarse de una estrepitosa derrota que la ha dejado fuera de juego, dudando de su capacidad para poner fin a todo de una vez por todas.
Por si no tuviera suficientes obstáculos entre ella y su felices para siempre con el <> Aiden St. Delphi, deberán confiar en un enemigo mortal mientras se adentran en el inframundo dispuestos a liberar a uno de los dioses más peligrosos de todos los tiempos. 
En un impresionante clímax cargado de acción, Alex deberá enfrentarse a una terrible elección: la destrucción de todo y todos los que conoce... o su propia destrucción.




Mi opinión

Ares, Dios de la Guerra (foto de Taringa)
Tener este libro en mis manos ha sido de locos. Porque en realidad, como me pasa con las sagas que más me han enganchado, no quería que terminara. No quería ponerle un punto final a la historia de Álex y Aiden y Seth… Y tampoco quería dejar de saber qué iba a pasar en el libro, así que el comienzo fue bastante un sube y baja de emociones… como todo el libro. Les recomiendo que, si no han leído aún los CUATRO libros anteriores de la saga [Mestiza, Puro, Deidad, Apollyon] no sigan leyendo la reseña ya que contiene spoilers de ellos. 

En Centinela comenzamos la historia donde la hemos dejado en Apollyon, donde Álex ha sido convertida en papilla por Ares, el Dios de la Guerra, y llevada a los límites del Olimpo por Apolo para poder curarla. Vamos, que descubrir que el Dios de la Guerra está detrás de todo esto, y encima que siempre ha estado en la vuelta, es bastante jodido. Y creo que no me lo esperaba. Así que, este libro comienza después de que nuestra heroína es restaurada por el hijo de Apolo y es regresada al lado de Aiden. Sin embargo, si pensamos que la paliza que recibió Álex era lo peor por venir, tengo que decirles, estimados lectores, que somos unos grandes ingenuos. 

Álex no es capaz de procesar todo lo ocurrido con Ares. Aunque en un principio piensa que está bien, que lo ha superado, la realidad es totalmente opuesta. Comienza a tener alucinaciones en las que ve al Dios, y esto solo parece empeorar, como el hecho de que realmente, no puede liberar emociones que no sean miedo y pavor. Y, como si todo esto fuera poco, comienza a dudar de su capacidad para acabar con todo esto: la destrucción de la Tierra a manos de los Dioses, y la guerra entre ellos y Ares. 

Pero la historia da un giro de 380º cuando su otra mitad, Seth, aparece ante ella y, sin tener otra opción, deben confiar, una vez más, en el Primer Apollyon para internarse en las profundidades del Tártaro, y liberar de su prisión milenaria a Perses, el Titán de la destrucción. Y no tienen otra alternativa si es que quieren ganar la guerra contra, valga la redundancia, Ares, el Dios de la Guerra. 

Al ser el final de la saga es un libro con mucha información. Desde la primera página nos está contando cosas, y en realidad no las entendemos hasta que llegamos a ciertas partes del libro y es como “Ahora entiendo por qué pasó esto al principio.” y así. Alex ha vivido muchísimo a lo largo de la saga, y aunque parte de ella sigue siendo la misma Alex que es mejor amiga de Caleb y tiene un “enamoramiento” por el único puro que se ha convertido en Centinela que conoce, Aiden, ahora tiene claro que no quiere seguir viendo morir a los que ama, y mucho menos a Aiden. Así que las decisiones que toma a partir de aquí son bastante maduras. Supimos la idea de Apolo de convertir a Alex en el Asesino de Dioses en Apollyon, y sabemos que realmente es la única manera de que todo acabe: con Ares muerto. Así que ese fantasma de la muerte de Alex al final está ahí presente durante todo el tiempo. 

Si en Apollyon no vimos prácticamente a Seth, solo a través de la conexión Apollyon con Alex, en Centinela vemos a un Seth sumido en la miseria, por decirlo de alguna manera. Su conexión Apollyon hizo que Seth sintiera absolutamente todo lo que sintió Alex en la pelea contra Ares, y esto lo hace “despertar” de alguna manera, y darse cuenta de las cosas terribles que ha hecho. Por ello es que ayuda a nuestros héroes en la liberación del Titán. Inclusive cuando Aiden solo piensa en arrancarle la cabeza. 

Aiden sigue siendo Aiden, un Centinela de pies a cabeza, pero con el corazón más enamorado que el de cualquier hombre, mestizo o puro sobre la tierra. Me sigue recordando a Daemon de la saga Lux muchas veces, porque su sentimiento protector es más fuerte que el de cualquiera, tanto con Deacon, su hermano, como con Alex, aunque ella sea una Apollyon patea traseros impresionante. 

¿Aiden? <3 font="">
Hay varios sucesos en este libro que nos dejan con los ojos como platos porque, ¿WTF? ¿Realmente ha hecho eso? o ¡NOOOOOO! Y muchas otras expresiones como éstas. Pero lo que más te deja plasmado es el final. Primero porque, es un final cargado con muchísimas emociones. Yo lloré. Como una condenada. Lloré tanto que me dolía el pecho. No se si tanto como cuando leí Leal de Veronica Roth, no llega a ese extremo, pero era un llanto tanto de tristeza como de furia. Me sentí muy dentro de Alex en este punto, y creo que les pasaría a cualquiera de ustedes si la saga los llena tanto como a mí. De todas maneras, aunque el que parece el final final, es triste y a todo fan enfurece, las últimas páginas redimen este capítulo (si, después de todas las lágrimas) y nos dan la luz verde para la historia de Seth (que ya se encuentra en nuestro país) y que, si bien es el final de la historia de Alex y Aiden, no está muy claro que sea el final real, ya que la saga Titán retoma la historia de muchos personajes de esta saga. 

Pero, sin irme por las ramas más de lo que ya hice estoy completamente vacía después
de este final. Quiero seguir leyendo sobre Alex y Aiden. Me ha costado mucho despegarme de estos personajes, como me cuesta con cada saga que amo. Y sin duda son libros que voy a volver a leer y, por supuesto, recomendarles a todos ustedes. 


Necesito saberlo… ¿hay fans de la saga por aquí? ¿O de Jennifer? Su manera de escribir ya me atrapó desde la saga Lux y sinceramente, ya no veo cómo puede arruinar mi fanatismo hacia ella. He tenido la oportunidad de leer tres sagas contando Covenant, a cuál más diferente (saga Lux sobre extraterrestres; saga Te Esperaré - con seudónimo de J. Lynn - del género new adult; y saga Covenant de mitología Griega) y sin embargo aquí me tiene, fiel a sus letras. 

Encontré esta tipo "guía" de los libros de Jennifer y me ha encantado :3

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